Ideas para la decoración de salones blancos

Ideas para la decoración de salones blancos

¿Sabes por qué el blanco es el color por excelencia para la decoración de salones? Pues más que todo por su versatilidad, ya que hay que reconocer que luce fenomenal tanto en suelos, como techos, paredes, muebles, sofás, etc. Cualquier elemento de la decoración de un salón puede encontrarse en el dominio de este color y aportar un encanto único a todo el conjunto. Además el blanco se encuentra en el centro de las tendencias de muchos estilos decorativos en boga como el minimalista, el nórdico, el rústico o el vintage.

Como una imagen expresa más que mil palabras, es mejor que te mostremos algunos salones que optan por seguir este esquema monocromático y consiguen un resultado espectacular. De esta manera irás descubriendo cómo darle algunas pinceladas de color al ambiente, sin perder la esencia de lo que representa un salón decorado en blanco.

Salón rústico decorado en blanco

Salón rústico decorado en blanco

En los salones rústicos el color blanco cobra vida de manera especial por su combinación con la madera y otros elementos naturales. En este salón rural se ha utilizado el blanco en el techo, las paredes, los suelos y el sofá principal, mientras que para las sutiles pinceladas de color se han elegido también otros tonos neutros. Sin duda alguna la combinación del blanco con los tonos de madera natural es lo que aporta más calidez al conjunto.

Salón minimalista en blanco y negro

Salón minimalista en blanco y negro

El binomio blanco y negro es de los más utilizados en la decoración moderna, ya que estos colores aplicados en las dosis correctas siempre aseguran una decoración actual y sofisticada. En este salón minimalista se ha apostado por el blanco en una mayor cuota, y el negro como acento en los complementos decorativos. La decoración sigue fielmente las pautas del estilo: líneas rectas, formas geométricas simples, muebles despojados, etc.

Salón monocromático con aire retro

Salón monocromático con aire retro

El encanto de este otro salón está determinado por la combinación del blanco con algunas piezas con un marcado carácter retro. Los pequeños accesorios colocados sobre la estantería detrás del sofá, el diseño de las lámparas, y los muebles que muestran el paso del tiempo sobre su superficie, son algunos de los elementos encargados de dar ese guiño antiguo a la decoración. Gracias al color blanco se crea una atmósfera acogedora y luminosa para este estilo.

Salón blanco y negro con pinceladas de color

Salón blanco y negro con pinceladas de color

Una parte importante de decorar en blanco es saber cómo elegir los colores para matizar la decoración en su justa medida. Siempre que este sea el objetivo se debe elegir un blanco roto o sucio, al que se le pueden sumar mejor los matices de colores. En este caso se han elegido para aportar color elementos que poseen mucha influencia visual como una alfombra a rayas, unos cojines estampados y un destacable cuadro en la pared.

Salón vintage con parquet de madera

Salón vintage con parquet de madera

Los salones de inspiración vintage son de los que más apuestan por la utilización del blanco. Fíjate en este salón lleno de personalidad cómo los tonos naturales del parquet de madera y el resto de los elementos del mismo material le aportan tanta calidez a la decoración. Por supuesto no faltan los pequeños detalles que evocan con una mirada nostálgica a décadas pasadas, combinados con mucha naturalidad y armonía con el resto de la decoración moderna.

Salón con decoración minimalista Ikea

Salón con decoración minimalista Ikea

La decoración minimalista sí que sabe cómo combinar el blanco y el negro con acierto, algo que nos muestra la decoración de este salón. Ambos colores se complementan de manera especial en el mobiliario, el sofá y las paredes que adquieren un mayor protagonismo. Las pequeñas dosis de verde natural son el complemento ideal a este dúo cromático, ya que le aportan un toque fresco y veraniego al espacio.

Salón clásico decorado en blanco y crema

Salón clásico decorado en blanco y crema

Y terminamos con este salón clásico donde el blanco y el crema se han mezclado de una forma realmente encantadora. Este estilo potencia al máximo toda la elegancia de este patrón cromático y los grandes ventanales llenan el salón de luz natural, lo que le da un carácter más señorial a la decoración. El sutil estampado de los cojines y los detalles florales también ayudan a crear un ambiente ligeramente romántico ¡Realmente encantador!

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